APDHE en los medios

LA PRESENCIA DE CARLOS SLEPOY

Se ha cumplido un año del fallecimiento de Carlos Slepoy, incansable luchador por los derechos humanos.

Esta semana se ha cumplido un año desde que se produjo el fallecimiento de nuestro querido Carlos Slepoy, de nuestro querido Carli.

Read more

Mujeres supervivientes de la esclavitud sexual del ejército de Guatemala lograron una sentencia histórica

Gloria López
amecopress.net

Carmen Xol Ical, una de las mujeres indígenas que fue víctima de la violencia sexual del ejército en Guatemala, está en Madrid para recibir el premio que la Asociación Pro Derechos Humanos (APDHE) ha otorgado a la Colectiva Jalok U, postulada al premio por Mujeres Transformando el Mundo y la Asociación Mujeres de Guatemala. Su marido es una de las 45.000 personas desaparecieron en toda Guatemala durante el conflicto interno. Cuando se lo llevaron, tuvo que dejar a sus ocho hijos solos porque los soldados le obligaron a trabajar para ellos –preparar las comidas, limpiar, lavar sus ropas- y también como esclava sexual, junto a 70 mujeres de su comunidad.

“No podíamos negarnos, teníamos miedo”, relata Carmen. Hoy está satisfecha por la sentencia, por todo el proceso vivido y porque cree que su lucha y la de sus compañeras tendrá efectos positivos para las generaciones venideras. Eso sí, asegura que para descansar quisiera encontrar a su marido.

Lo que ocurrió en Sepur Zarco fue común en otras comunidades indígenas. Muchas mujeres ni siquiera lograron sobrevivir a las agresiones. Y el uso de la violencia sexual es habitual como arma de guerra en todo el país y en todo el mundo. Por eso su condena es tan importante.

Lograr esta sentencia ejemplar no ha sido fácil. Carmen relata que ha sido un proceso de “sanación”, en el que han “derramado muchas lágrimas” y en el que ha sido necesario recibir apoyo. “Nos ayudó la ceremonia maya, que consiste en pedir a los grandes cerros la fuerza para acceder al camino de la justicia y la libertad; agradecíamos y comunicábamos nuestras penas a la madre tierra”. Carmen asegura también que “gracias a todas las organizaciones que nos han ayudado (principalmente por la Alianza Rompiendo el Silencio, integrada por ECAP, UNAMG y Mujeres Transformando el Mundo) podemos contar lo que nos hicieron”. Ellas perdieron el miedo; los agresores, su impunidad. 

En el proceso judicial, que comenzó en 2009, tuvieron que superar muchos obstáculos. No sabían hablar castellano y cuentan que en su lengua no lograban encontrar las palabras que les permitieran ni describir la violencia sexual que habían sufrido. Tampoco sabían ni leer ni escribir. Jennifer, una de las mediadoras de la organización Mujeres Transformando el Mundo, explica que crearon una metodología muy sencilla para explicar todo el proceso penal a estas mujeres, apoyándose en “animalitos” que estaban en su contexto: “El león era el juez, el loro el fiscal, las abejitas las organizaciones querellantes, y ellas eran las mariposas”.

Primero, en el 2010, se consiguió el primer paso y se reconoció en los tribunales la violencia sexual como crimen de guerra dentro del conflicto armado de Guatemala. En 2011 se interpuso otra demanda denunciando la esclavitud doméstica y sexual de las mujeres y las desapariciones forzosas y asesinatos de sus familias como delitos de lesa humanidad. En 2012 las víctimas declararon, comenzaron las exhumaciones y a investigarse los hechos.

Reparación para la comunidad

Después de tantos años, los hechos han sido demostrados y los culpables condenados: en total, Esteelmen y Heriberto suman una condena de 360 años y deben pagar a cada una de las víctimas 500.000 quetzal, aunque ambos se declararon insolventes quedando libres de las multas económicas.

Ante esto se pidió otra condena, y eso logró el carácter transformador que tiene este caso. Al conseguir que las condenas se reconocieran por “delitos contra la humanidad”, también se logró una reparación a toda la comunidad y se emitió una sentencia con 16 medidas para los pueblos indígenas que van desde la construcción de un hospital (hasta el momento, solo cuentan con una unidad móvil encargada de atender a más de 85 comunidades) hasta las mejoras en escuelas o becas en educación para los hijos e hijas. La reparación no solo se pide a los condenados, también al Estado, ya que es responsable al no haber intervenido para parar los delitos del ejército y porque no garantizó sus derechos.

Jennifer explica que la condena es parte de la reparación, pero que estas mujeres, cuando sucedieron los hechos, vivían en un contexto de discriminación y vulnerabilidad, habían sido despojadas de sus derechos, y también tiene que haber una reparación al respecto, por eso era importante que la sentencia incluyera medidas sociales” y aclara que estas medidas no fueron propuestas por las organizaciones o las instituciones, sino por las mujeres de Sepur Zarco. “Queremos es que estos hechos ya no se repitan nunca más”, expresa Carmen, y que “nuestras hijas y nietas tengan derecho a la salud, a la educación, a una vida libre de violencia”.

Fotos AmecoPress y cedidas por la Asociación de Mujeres de Guatemala

Read more

Las abuelas de Sepur Zarco: supervivientes de la esclavitud sexual del ejército de Guatemala

Guatemala en 1982 estaba bajo el mandato de Ríos Montt y en pleno conflicto armado. El ejército llevaba a cabo una violencia brutal contra el pueblo pero, sobre todo, contra las comunidades indígenas. En este año fue cuando llegaron los militares en el destacamento de Sepur Zarzo a la comunidad de Maya Q’eqchí. Lo que vino después fue lo que ocurría casi comúnmente tras la llegada de los soldados: desapariciones forzosas, asesinatos, esclavitud y violencia sexual.

Esto fue lo que sufrieron durante seis años hasta 71 mujeres en la comunidad de Izabal. Perdieron a sus familias, sus pertenencias y hogares y fueron esclavas domésticas y sexuales de los militares. Sólo han sido 15 las que se han atrevido a denunciarlo en un caso que, tras 35 años, ha llegado a los tribunales. Ahora ha marcado un hecho histórico porque se condena, por primera vez en el mundo, la esclavitud sexual como crimen de guerra desde un tribunal nacional. En España las abuelas de Sepur Zarco, víctimas de esta violencia, han sido galardonadas por los premios de la Asociación Pro Derechos Humanos (APDHE) junto con Iván Aparicio de la Asociación de Recuerdo y Dignidad y Memoria Pública del diario Público.

El largo camino que han recorrido las 15 mujeres para denunciar en los tribunales ha conseguido que los crímenes sean condenados con una sentencia ejemplar para delitos de violencia sexual. El teniente Esteelmer Reyes, jefe del ejército militar, ha sido penado con 120 años de prisión y el exparamilitar Heriberto Valdez Asij, otro de los dirigentes en Sepur Zarco, a 210 años.

“No nos esperábamos nada. Vivíamos tranquilas en nuestra comunidad cuando llegó el ejército. Se llevaron a mi esposo sin que él hiciera nada, sólo trabajaba en la tierra, pero 35 años después seguimos sin saber dónde está”. Esto es parte del relato de Carmen Xol Ical, una de las mujeres indígenas que fue víctima de la violencia sexual del ejército en Guatemala. Como su marido, otras 45.000 personas desaparecieron en toda Guatemala durante el conflicto interno.

Hasta 71 mujeres fueron violadas de forma casi diaria por el ejército en el destacamento de Sepur Zarco

“Mi familia quedó totalmente destruida” – continúa -, “los soldados me obligaron a irme al destacamento militar. Me obligaron a trabajar allí y tuve que dejar a mis ocho hijos solos. Ni siquiera bajo una casa, sino bajo un techo de nylon que yo misma había construido. No podíamos oponernos a trabajar allí porque teníamos mucho miedo de las armas”.

Así, comenzó Carmen a ser “esclava doméstica” de los militares. Meses después, también comenzó a ser esclava sexual, como otras 70 mujeres de su comunidad: “Cuando no trabajábamos en el destacamento, lo hacíamos desde casa. Teníamos que preparar sus comidas comprando los alimentos con nuestro propio dinero, y después de cocinarlos los mandábamos. También teníamos que lavar sus ropas y limpiar el destacamento. Al paso de unos meses comenzamos a ser violadas, de forma casi diaria, por los militares”.

La violencia sexual en tiempos de guerra

La violencia sexual es la forma de violencia más común usada contra las mujeres, y durante tiempos de guerra llega a ser sistemática. Lo que ocurrió en Sepur Zarco, pasó en otras comunidades indígenas. Elena es otra de las sobrevivientes de violencia sexual durante el conflicto armado interno de Guatemala, violada al mismo tiempo que Carmen pero en otro lugar, en el destacamento militar de Tzalbal, en el departamento de Quiché. La primera vez que fue violada fue junto con su madre con 12 años. La madre ni siquiera sobrevivió a las agresiones.

Pero la violencia sexual como arma de guerra no es solo usual en Guatemala. Es común alrededor de todo el mundo y una de las violencias que más afectan a las mujeres que se utiliza como estrategia militar intencionada que busca aterrorizar, degradar y derrotar a toda una población.

Carmen Xol Ical, sobreviviente de esclavitud sexual / Mujeres Transformando el Mundo

Carmen Xol Ical, sobreviviente de esclavitud sexual / Mujeres Transformando el Mundo

El caso Sepur Zarco en los tribunales

“Nosotras no podíamos denunciar hace unos años porque nadie nos hacía caso. Ahora gracias a todas las organizaciones que nos han ayudado (principalmente por la Alianza Rompiendo el Silencio, integrada por ECAP, UNAMG y Mujeres Transformando el Mundo) podemos contar lo que nos hicieron”, explica Carmen. Gracias a esto, perdieron el miedo y se rompió la impunidad de la que se beneficiaba la institución militar. Aunque un supuso un reto para todas ellas: “Teníamos obstáculos por todas partes porque para los tribunales sólo era un caso de más de mujeres que no llegaría a ningún lado”, relata la abogada.

Gracias a la ayuda de varias organizaciones las víctimas perdieron el miedo, denunciaron y se ha acabado con la impunidad del ejército

Había otra barrera que impedía denunciar, la lingüística: “Ninguna de las mujeres sabían hablar castellano”, aclara Vilma Chub, una de las jóvenes que participó en la trabajo psicosocial para ayudar a las víctimas a explicar las violencias que habían sufrido. De hecho, no sabían ni leer ni escribir, y cuenta que en sus idiomas tampoco existen “unas palabras que definan la violencia sexual como sí la tenemos en castellano”, por lo que las víctimas ni aún queriendo podían explicarlo. Sólo se consiguió conocer lo que realmente había ocurrido tras mucho tiempo de trabajo.

En 2009 comenzó el proceso judicial y se comenzaron a juntar los testigos para presentar las denuncias contra el ejército y el estado. La querella se inició en el 2010 cuando se consiguió el primer paso y se reconoció en los tribunales la violencia sexual como crimen de guerra dentro del conflicto armado de Guatemala. En 2011 se interpuso otra demanda ya denunciando la esclavitud doméstica y sexual de las mujeres y las desapariciones forzosas y asesinatos de sus familias como delitos de lesa humanidad. En 2012 las víctimas declararon, comenzaron las exhumaciones y a investigarse los hechos.

El teniente coronel retirado Esteelmen Francisco Reyes Girón (d) y el exparamilitar Heriberto Valdéz Asij (i) escuchan condena ante un tribunal en Ciudad de Guatemala (Guatemala). EFE/Esteban Biba

El teniente coronel retirado Esteelmen Francisco Reyes Girón (d) y el exparamilitar Heriberto Valdéz Asij (i) escuchan condena ante un tribunal en Ciudad de Guatemala (Guatemala). EFE/Esteban Biba

Reparación para la comunidad y condena de 360 años

Después de tantos años, los hechos han sido demostrados y los culpables condenados: en total, Esteelmen y Heriberto suman una condena de 360 años y  deben pagar a cada una de las víctimas 500.000 quetzal, aunque ambos se declararon insolvente quedando libres de las multas económicas.

“Nuestra lucha es para que lo que nos ocurrió a nosotras no le ocurra a nadie más”

Ante esto se pidió otra condena, quizás la realmente más novedosa y transformadora del proceso. Al conseguir que las condenas se reconocieran por “delitos contra la humanidad”, también se consiguió una reparación a toda la comunidad y se ha emitido una sentencia con 16 medidas para los pueblos indígenas que van desde la construcción de un hospital hasta las mejoras en escuelas o becas en educación para los hijos. De hecho, no se pide la reparación sólo a los condenados, también a todo el estado al no intervenir para parar los delitos del ejército, por lo que el gobierno también es culpable.

“Lo que queremos es que estos hechos ya no se repitan nunca más. Nuestra lucha es para que lo que nos ocurrió a nosotras no le ocurra a nadie más. Por esto no nos rendimos”, explica Carmen. Las abuelas de Sepur Zarco han conseguido así una sentencia histórica y un ejemplo mundial para las víctimas de violencia sexual.

Read more

Recuerdo y Dignidad, reconocida con el premio nacional Derechos Humanos 2017

Estos premios anuales se conceden para reconocer el trabajo de personas e instituciones que han destacado por su labor o actividad en la defensa y promoción de los Derechos Humanos, en tres categorías: nacional, internacional y periodismo.

La asociación que preside Iván Aparicio ha recibido 2.089 votos frente al ex-magistrado Carlos Jiménez Villarejo, que ha obtenido 1.213 votos.

Aparicio ha compartido este reconocimiento con todas las personas que componen y colaboran con la asociación.

La asociación Pro Derechos Humanos Española ha destacado los logros únicos que ha conseguido Recuerdo y Dignidad en su trabajo memorialista, trasladándolo al ámbito jurídico y de los derechos humanos.

“Su trabajo jurídico con éxitos en cada denuncia ante la exhumación de desaparecidos logrando abrir dos causas de las 11 que no se han archivado automáticamente en el Estado Español y la presunción en una tercera de desaparición forzada en contexto de crímenes contra la humanidad, su colaboración con organizaciones de defensa de los derechos humanos de nivel internacional (Abuelas y Madres Línea Fundadora de la Plaza de Mayo y Amnistía Internacional) y sus diez ediciones de la Semana de la Memoria Histórica y los Derechos Humanos Giulia Tamayo entre otros”, ha señalado.

elmirondesoria

Read more

Palestina: cien años de expolio

https://www.infolibre.es/noticias/opinion/plaza_publica/2017/10/19/palestina_cien_anos_expolio_70814_2003.html

Read more

ENTREVISTA: Ana Camacho “Los acuerdos con los que España entregó el Sáhara a Marruecos son una estafa”

Cuando Ana Camacho (Madrid, 1960) empieza a responder nuestras preguntas, se hace evidente que es una apasionada de todo lo que tenga que ver con el Sáhara Occidental. También, que le cuesta entender cómo el resto del mundo no comparte con ella su indignación y su enfado por las injusticias que sufre el pueblo saharaui y por las mentiras que nos han contado a todos sobre este conflicto.

¿Cómo surge la idea de publicar  Sáhara Occidental: 40 años construyendo resistencia

Surge en el Observatorio Aragonés para el Sáhara Occidental, con sede en Zaragoza, que es un movimiento muy activo de solidaridad con el pueblo saharaui, centrado en destacar el precedente que supone como incumplimiento del derecho internacional. De hecho, el Observatorio ya publicó un primer libro hace dos años y en los dos se hace especial hincapié en las cuestiones jurídicas. Marruecos intenta aparentar que el Frente Polisario es equivalente a la banda terrorista ETA del País Vasco o a los independentistas catalanes, intentando asentar la idea de que el Sáhara Occidental ha formado parte siempre de Marruecos y que ahora se quieren separar. Es un símil, sobre todo, pensando en España, que tenemos un papel relevante en la solución de este conflicto. Sin embargo, la realidad no tiene en absoluto nada que ver: ni Cataluña ni el País Vasco fueron jamás un territorio no autónomo pendiente de descolonización, que es la situación jurídica que tiene ahora mismo el Sáhara Occidental.

Ana-Camacho_EDIIMA20160709_0151_19.jpg

¿En qué consiste exactamente el incumplimiento del derecho internacional que mencionaba?

España incumplió gravemente el derecho internacional cuando entregó el territorio del Sáhara Occidental a Marruecos. La Carta de las Naciones Unidas describe perfectamente las responsabilidades jurídicas que tienen las potencias colonizadoras con los pueblos que administran; la principal obligación es descolonizar y, hasta que no se hace, no terminan esas responsabilidades. Los acuerdos de Madrid con los que España entrega en el 75 el Sáhara a Marruecos son una estafa a la opinión pública española, a la marroquí y al mundo entero. De hecho, el secretario general de Naciones Unidas hace un informe todos los años sobre cuáles son los pueblos del mundo pendientes de descolonizar. Pues bien, en África solo queda el Sáhara Occidental y ese informe dice que la potencia administradora es España, por mucho que nuestro país declarara acabadas sus responsabilidades en febrero del 76, cuando abandonó el territorio. Lo vimos con la descolonización de Timor Oriental, cuando Portugal abandonó la zona por la invasión de Indonesia. A diferencia de España, Portugal declaró que no podía ejercer sus facultades como potencia administradora sobre el terreno, pero que no las podía extinguir. Por eso, Portugal siguió defendiendo al pueblo de Timor Oriental, dándole voz en el conflicto a nivel internacional, hasta que lograron la independencia. Sin embargo, todos los gobiernos españoles han defendido que, con los acuerdos de Madrid firmados, ya no tenemos nada que ver con el Sáhara. Entonces ¿cómo se explica que Naciones Unidas nos siga incluyendo en su informe como potencia administradora? Los periodistas tenemos una gran responsabilidad con nuestros lectores, para garantizar su derecho a una información veraz y completa. Pienso que, con el Sáhara Occidental, nos hemos dejado contaminar y arrastrar por un relato que ha intentado torcer la verdad. Y, en este caso, rectificar el relato ayudaría mucho a la solución pacífica del conflicto.

¿Por qué este relato “torcido” ha predominado?

Para empezar, porque el relato de la guerra del Sáhara comienza en el 75; todavía teníamos una dictadura en España. Curiosamente, ahora sabemos que el Gobierno de Franco había apoyado el derecho a la autodeterminación del pueblo saharaui; lo hemos descubierto gracias a archivos extranjeros porque la información de los archivos españoles sigue vetada a los historiadores. Desde mediados de los 70, cuando España aún era una potencia colonizadora, Naciones Unidas proponía un referéndum para que el pueblo saharaui optase de forma libre y transparente entre tres opciones: ser un pueblo independiente y soberano, formar parte de Marruecos o incluso en aquella época se barajaba la posibilidad de seguir siendo colonia española. Marruecos llegó a votar a favor de las resoluciones de Naciones Unidas que pedían a España descolonizar y permitir ese referéndum en el Sáhara. Sin embargo, en el relato periodístico es frecuente presentar el referéndum como una reivindicación propuesta por el Frente Polisario. Marruecos ha propiciado otras mentiras históricas, como crear la farsa de que la Marcha Verde obligó a España a entregar el Sáhara para evitar una guerra. Supuestamente, el 6 de noviembre de 1975 los militares españoles dejaron pasar a los civiles de la Marcha Verde que cruzan la frontera de Marruecos para evitar un genocidio. Allí, estuvo Televisión Española, evidentemente sometida a la férrea censura del régimen. Años después, con la documentación histórica, hemos podido confirmar lo que contó cuando se jubiló el responsable de los servicios de inteligencia del ejército español en ese momento, el coronel José Ramón Diego Aguirre: que la auténtica invasión había empezado en secreto con tanques una semana antes, el 30 de octubre. Allí no hubo un equipo de televisión ni corresponsales. Hemos pasado años con la mente marcada por unas imágenes de televisión en el subconsciente colectivo que falseaban que la auténtica marcha había empezado una semana antes y con tanques.

¿Desde cuándo se sabe esto?

Cuando José Ramón Diego Aguirre puede hablar ya estábamos a mediados de los años 80. Esa información habría sido un bombazo antes, entre el 75 y el 78, porque había mucha preocupación. En aquella época, Felipe González pronunció un discurso en el Sáhara diciendo que se comprometía con la historia y que, si podía, declararía la nulidad oficial de los acuerdos de Madrid. Sin embargo, nada más ganar las primeras elecciones, lo primero que hizo fue olvidarse del Sáhara. No sólo eso; los medios de comunicación afines al PSOE también se olvidan de la causa saharaui. A los periodistas que nos llamaba la atención este conflicto, nos ocurría que, cuando íbamos a nuestros jefes, nos decían que esto no interesaba. En mi caso, a mí me vetaron clarísimamente; habrá gente que no lo reconocerá o no lo dirá por miedo.

¿Sugiere que detrás de esa falta de interés de los medios se escondía algo?

Evidentemente, había una presión por parte de los partidos políticos. Hoy en día sabemos, por ejemplo, que Marruecos ejerce una presión brutal sobre España hasta el punto de que la cooperación en materia de terrorismo para evitar otro 11-M está condicionada al asunto del Sáhara Occidental. Con eso en juego, podemos imaginar cómo cada partido que gobierna va a hacer lo posible para que Marruecos coopere. Además, Marruecos se ha gastado muchísimo dinero en financiar partidos políticos de países occidentales. No lo sabemos con certeza en el caso de España ni en Francia, pero en Estados Unidos es conocido que incluso Hillary Clinton ha recibido dinero de la fundación de Mohamed VI. Es presumible que esa fundación haya gastado también en partidos políticos de otros países.

¿Cómo se controla ese relato periodístico sobre el Sáhara Occidental actualmente?

Con todo tipo de maniobras sucias, como es propio de cualquier guerra; siempre se dice que la primera víctima de un conflicto bélico es la verdad. Cada uno de los contendientes intenta describir el conflicto de manera que sirva para apoyar sus intereses; aunque en este caso, claramente, hay una parte, Marruecos, que miente más que la otra. Todavía hoy, que ya llevamos 40 años de conflicto, una de las principales preocupaciones del régimen marroquí sigue siendo mandar a la cárcel a todo el que diga que el Sáhara está ocupado, porque eso supone decir que no pertenece a Marruecos. Por este motivo, hay periodistas castigados con cárcel o con la prohibición de ejercer su profesión. Además, es difícil conseguir los permisos para entrar en la zona ocupada y, una vez allí, los compañeros aseguran que no les dejan moverse, que hay represalias, expulsiones… En nuestro caso, el colmo es que en las redacciones de los medios españoles se coloque la etiqueta de “pro saharaui” a algunos periodistas. En el fondo, te están diciendo que no eres objetivo, cuando se supone que un periodista lo primero que tiene que hacer es defender los derechos humanos, la ley y el derecho internacional. El código ético de la UNESCO marca como un deber ineludible para los periodistas que estén del lado de los débiles, de las causas justas y, sobre todo, las causas de descolonización, como es ésta.

¿Cuál es la historia del tuitero Chris Coleman?

Es un tuitero misterioso que se ha dedicado a divulgar correspondencia de la diplomacia marroquí. Son unos tuis que ponen de manifiesto que hay toda una estrategia para conseguir tergiversar el relato del conflicto en las principales capitales claves en la toma de decisiones en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas: Bruselas, París, Washington… Según denuncia este tuitero, Marruecos dedica un enorme esfuerzo diplomático y económico en la creación de supuestos periódicos, en financiar a académicos tanto marroquíes como extranjeros que defienden las tesis que a ellos les convienen, les publican libros, les financian incluso centros de investigación internacional… Marruecos ha reconocido que estos e-mails de diplomáticos son auténticos. Es toda una red de corrupción para mentir en dos frentes: a las diplomacias y las opiniones públicas occidentales y, sobre todo, al pueblo marroquí.

El título del libro habla de “40 años construyendo resistencia”, ¿hay resistencia también en el ámbito de la información?

Sí, somos muchos los periodistas que organizamos reuniones para hablar de los problemas que hay a la hora de dar una información continuada y verídica. No se trata de contar sólo aisladamente noticias puntuales sobre el conflicto, sino informar sobre qué ocurre después. ¿Cuánta información sobre el Sáhara hemos visto publicada en los últimos meses? Y eso que está a punto de terminar el plazo que Naciones Unidas ha dado a Marruecos para obligarle a que vuelvan los cascos azules a sus puestos en los territorios ocupados. Luego dicen que no hay censura. De hecho, tras comprobar que la prensa española apenas publicaba nada, los propios saharauis han desarrollado una comunicación por internet muy importante. Son muy activos en el mundo de la ciber guerra, utilizando las redes sociales para difundir su causa y romper el bloqueo informativo.

http://www.eldiario.es/aragon/sociedad/acuerdos-Espana-entrego-Sahara-Marruecos_0_535446579.html

Read more

Diálogo con Marea Granate, Asociación Pro Derechos Humanos de España, Yo sí Sanidad Universal

Espacio comun 15m – 16 de junio de 2016: DIÁLOGO CON MAREA GRANATE, ASOCIACION PRO DERECHOS HUMANOS DE ESPAÑA Y CON YO SÍ SANIDAD UNIVERSAL. Ver más

Read more