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Comunicado de la APDHE en relación a los campamentos de verano de orientación militar

24/08/2020

La APDHE quiere mostrar su preocupación ante una iniciativa privada consistente en la puesta en marcha, por parte de la asociación Don Pelayo Camp, de campamentos de verano para niños, adolescentes y jóvenes de entre 7 y 21 años.

Estos campamentos están organizados por veteranos del ejército y en el vídeo de promoción puede verse a menores con armas como subfusiles. Independientemente de la legalidad o ilegalidad de la iniciativa o de determinados puntos de ella, e independientemente de si la estética militar es conveniente para menores de edad, la APDHE considera que el empleo de armas, con munición real o sin ella, e incluso siendo armas simuladas, no está en concordancia con los fines que debe perseguir la educación de los jóvenes. De hecho, la actual ley educativa, entre sus principios declara “la transmisión y puesta en práctica de valores que favorezcan la libertad personal, la responsabilidad, la ciudadanía democrática, la solidaridad, la tolerancia, la igualdad, el respeto y la justicia, así como que ayuden a superar cualquier tipo de discriminación”; entre sus fines, la formación para la paz. En ningún apartado de la ley se invocan los valores militares ni la preparación para la guerra.

Igualmente, la preocupación de instancias como Naciones Unidas o el Consejo de Europa, desde una perspectiva educativa, se centra en cómo fortalecer la paz y la democracia a través de la educación, una preocupación que debería estar en todos los gobiernos; esto choca con enfoques como el que representa el espíritu de estos campamentos, a los que pueden acudir menores para familiarizarse con entornos militares y bélicos, adiestrándose en el manejo de armas, aun no siendo reales las que utilicen. Por mucho que se intente eludir la palabra, e incluso negar el concepto, lo cierto es que, según podemos apreciar en la publicidad del campamento, se trata de una formación y un entorno que puede calificarse propiamente de paramilitar, lo que vemos altamente inconveniente para nuestros niños y adolescentes.