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Violencia y ataques a civiles y defensores de derechos humanos durante el proceso de paz en Afganistán 

26/05/2021

Tras casi dos décadas desde que Estados Unidos comenzara su intervención militar contra el régimen talibán en Afganistán por su conexión con al-Qaeda y los ataques terroristas, el pasado septiembre de 2020 se iniciaron las conversaciones de paz entre Estados Unidos, el Gobierno afgano y los Talibanes. Desde entonces los ataques contra la población civil afgana han aumentado. Nos preocupan especialmente las continuas amenazas, el acoso, la intimidación y los ataques contra defensores de derechos humanos, activistas y periodistas. 

  • Entre septiembre de 2020 y mayo de 202117 defensores de derechos humanos fueron asesinados y 200 defensores y periodistas reportaron recibir amenazas. 
  • El informe de la Misión de Asistencia de las Naciones Unidas en Afganistán de febrero de 2021 señaló que en 2020 3.035 civiles fueron asesinados y 5.785 resultaron heridos.  

La falta de respeto al derecho internacional humanitariola inexistente depuración de responsabilidades y el vacío que comienza a dejar la retirada de las tropas estadounidenses (efectiva en septiembre de 2021), favorece un clima de mayor inseguridad que se traduce en un aumento de los ataques:  

  • El pasado 8 de mayo el ataque dirigido a una escuela en Kabul, claramente dirigido a las niñas, dejó más de 60 víctimas mortales, la mayoría estudiantes.  
  • Al menos 23 personas murieron y 40 más resultaron heridas en distintos incidentes ocurridos desde el jueves 13 de mayo en Afganistán, fecha en la que entró en vigor la tregua anunciada por los talibanes. 
  • El 20 de mayo murieron al menos nueve civiles a causa de la explosión de una bomba al paso de su vehículo en la provincia afgana de Helmand. 

Las mujeres defensoras de derechos humanos (como ya relatamos aquí), los periodistas y los grupos minoritarios resultan ser los grupos más afectados. En línea con la Resolución 1325 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, distintas organizaciones de derechos humanos han reiterado la importancia de que participen representantes de la sociedad civil, especialmente mujeres, en el proceso de paz. Sin embargo, en la cumbre de Moscú de marzo de 2021 no hubo una representación efectiva de las mujeres: solo la Dr. Habiba Sarabi fue invitada a participar en la cumbre. La negociación de la paz en estas condiciones corre el riesgo de socavar la seguridad de las mujeres y los avances logrados en materia de derechos humanos durante las últimados décadas 

Ante esta situación, llamamos a las partes del conflicto a dejar de utilizar objetivos civiles para obtener beneficios militares y salvaguardar los avances en materia de derechos humanos. Urgimos también a que se aseguren los estándares de protección de los derechos humanos esenciales para cualquier proceso de paz sostenible. Los ataques contra los civiles y los defensores de derechos humanos deben terminar inmediatamente y se debe dar prioridad a las conversaciones de paz en Afganistán para garantizar una paz sostenible.  

El pueblo afgano necesita y merece un espacio cívico floreciente: unsociedad donde la gente pueda pensar, escribir y expresar sus opiniones abiertamente, sin temor. Las voces de los defensores de los derechos humanos y los medios de comunicación son fundamentales para cualquier sociedad abierta y decente. En un momento en el que el diálogo y el fin del conflicto a través de conversaciones y acuerdos políticos debe ser el enfoque, las voces de los derechos humanos y los medios de comunicación deben ser escuchados más que nunca pero, en cambio, están siendo silenciados” – Deborah Lyons Represente Especial del Secretario General de la ONU para Afganistán. 

Para más información véase OMCT